El #15O, USA o el ombligo del mundo.

Siempre me ha maravillado la forma que tienen los estadounidenses de hacer lo suyo lo mejor, lo único y genuino, obviando por menosprecio todo aquello que no lleve el sello del águila pescadora.
Quizás sea ese desprecio por lo ajeno lo que hace a este país ser visto como un ser prepotente, y no tanto su superioridad armamentística -que no económica-.

Y quizás sea ese el motivo del tópico que dice que un americano medio no sabría colocar a España en un mapa-mundi, pues siendo algo ajeno a ellos, directamente ni les importa.

Me encuentro un domingo 16 de Octubre, tras todas las manifestaciones, marchas, y ocupaciones del #15O, con repercusión global, desde Australia a Canadá, pasando por el lejano Oriente, Africa y Sudamérica, estupefacto ante la exclusiva del Washington Post (United in anger, ‘Occupy’ protests go global – http://wapo.st/pAl4CH), Newton York Times (Bouyed by Wall St. protests, Rallies sweep the globe – http://nyti.ms/qgpJ69), que con orgullo proclaman que el movimiento Occupy Wall Street se ha hecho global, y que el poder de convocatoria de unos pocos americanos descontentos, se extiende como la pólvora por todo el mundo en pro de una clase política más cercana a sus ciudadanos, y por una sociedad no dirigida por los poderes económicos sino por los humanos.
Solo gracias a la mención de un joven finlandés de 19 años que se encuentra por allí, recuerda al periodista del Washington Post los orígenes de este pensamiento global.

Que grandes estos americanos, que tras imponer su obtuso modelo de libre mercado por la fuerza donde fue necesario, por coalición donde sus lobbies pudieron comprar favores, ahora se convierten en el ombligo del mundo por encima de las concentraciones de la plaza Tahir del Cairo, de las calles de Libia, de las plazas de Rabat, Túnez, etc.
Y ni que decir tiene de las manifestaciones del 15 de Marzo españolas con la posterior ocupación pacífica de la Puerta del Sol, las asambleas de barrio posteriores, las marchas hacia Bruselas, y la suma y sigue de cientos pequeños movimientos por toda Europa.

Que grandes son esta gente de mirada obtusa. En fin…